El cambio

Colombia es un país pluri-étnico que se caracteriza por la pujanza de cada uno de sus habitantes y las ganas de salir pa' lante, y aunque tengamos un panorama desalentador que nos proporciona el Estado con su lema "prosperidad para todos", el cual  ha dejado definitivamente a un lado la inversión en la educación. En consecuencia que tenemos un congreso minado de ratas y buitres que les encanta la mermelada, que solo buscan sus intereses propios, es decir. el clientelismo y rentismo.  Y es más indignante que todo lo que es nuestra culpa de estar en esta situación, ya que amamos a las cadenas y siempre buscamos un amo que nos evite la angustia de pensar y actuar.

No obstante, algo que me preocupa de mi patria, mi tierra querida es que nos indignamos solo por un día y el resto de las 364 jornadas las mantenemos festejando, porque algo si tenemos claro; y es que por la ruptura de ligamentos de un jugador de la Selección nos escandalizamos y creemos que todo está perdido; así, esto me hace llegar a la conclusión de que aquí, en el país de la virgen del Carmen sabemos más de fútbol que de nuestros derechos; por ende debemos  abandonar ese paupérrimo modismo de protestar como leonés y votar como  burros.

Además, otro problema que nos a quebranta gravemente, es la desnaturalización frente a la muerte, y eso lo digo con certeza, porque he sido testigo de como los habitantes de una determina localidad les da igual el asesinato  de uno de sus habitantes, y algo que me en realidad me saca de quicio, es que empiezan a jugar a los detective y tratan de adivinar de que manera lo mataron y por qué lo habrán matado. Y al día siguiente esperan ansiosos por ese famoso periódico amarillista (al cual no le voy a hacer publicidad), para mirar si quedaron en la foto. Por Dios que no está pasando, o es que acaso los homocidios y genocidios se convertirán en algo tan común, como ver a un indigente.


No sé, pero por lo menos yo voy a hacer hasta lo imposible para que las cosas cambien y también para lograr vencer ese estereotipo que nos acompaña sobre nuestras espaldas de que por el solo hecho de ser colombianos ya tenemos el rotulo de traficantes y secuestradores, y en el caso de las mujeres su fama de que a cualquier país que pisan van es a "putear" o a buscar un esposo multimillonario. ES MOMENTO DE ACTUAR, porque siempre decimos que los niños son el futuro de nuestra región, pero ellos con el pasar de los años y su "maduración intelectual" se contagian del facilismo y asociacionismo de sus compatriotas.



ATT: otro colombiano más

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